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Aranceles inteligentes: ¿El futuro de la política comercial colombiana?

Bogotá, D.C., 19 de junio de 2026

Destacamos:

  • El Gobierno Nacional presentó un proyecto de decreto que incrementa temporalmente los aranceles para determinadas importaciones provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes.
  • La medida, derivada del Art. 259 de la ley (2294 de 2023) del Plan Nacional de Desarrollo, como desarrollo de la política de defensa comercial, busca fortalecer sectores productivos nacionales mediante una protección focalizada basada en criterios técnicos y comerciales.
  • Según las simulaciones oficiales incluidas en el proyecto, la medida podría reducir las
  • importaciones en aproximadamente 11,2%, equivalente a cerca de USD 79 millones.
  • Más allá de su impacto inmediato, la propuesta anticipa discusiones de defensa comercial y competitividad que probablemente marcarán la agenda económica y comercial del próximo gobierno.

Más que un ajuste arancelario

 Si su empresa importa materias primas, insumos o productos terminados desde países sin acuerdos comerciales con Colombia, este proyecto de decreto podría afectar directamente sus costos, estrategias de abastecimiento y decisiones de inversión.

Los llamados Aranceles Inteligentes buscan aplicar incrementos arancelarios focalizados sobre productos específicos seleccionados a partir de criterios relacionados con la producción nacional, el comportamiento de las importaciones y el potencial de fortalecimiento industrial.

A diferencia de incrementos generalizados, el proyecto contempla aumentos de 10 y 20 puntos porcentuales sobre el arancel de Nación Más Favorecida (NMF) para determinadas subpartidas provenientes de países sin acuerdos comerciales vigentes con Colombia.

En otras palabras, se trata de una herramienta de política comercial que busca fortalecer sectores donde existe producción nacional y potencial de crecimiento, utilizando la protección arancelaria de manera selectiva en lugar de aplicarla de forma transversal a toda la economía.

Conforme al proyecto de decreto, se analizó un universo inicial de 158 subpartidas arancelarias y, tras excluir aquellas sujetas a medidas vigentes, regímenes especiales, instrumentos de defensa comercial, evaluaciones previas o sin Registro de Producción Nacional vigente, se seleccionaron 72 subpartidas susceptibles de evaluación bajo la metodología de Aranceles Inteligentes.

Sin embargo, el verdadero alcance de la medida va más allá de los aranceles. El Gobierno confía en que “el impacto positivo sobre la producción nacional se traduciría en mayor utilización de la capacidad instalada, preservación y generación de empleo formal, y fortalecimiento de los encadenamientos productivos nacionales”.

El proyecto aparece en un momento en el que Colombia busca consolidar su reactivación económica y se prepara para un nuevo ciclo político que inevitablemente reabrirá el debate sobre competitividad, industria, comercio exterior e inserción internacional.

De acuerdo con la información incluida en el proyecto, el déficit comercial con países sin acuerdos comerciales vigentes alcanzó USD 676,2 millones en 2025. Asimismo, las simulaciones oficiales indican que la medida podría generar una reducción acumulada de las importaciones cercana al 11,2%, equivalente a aproximadamente USD 79 millones.

En ese contexto, la propuesta refleja una pregunta de fondo que seguirá vigente independientemente del resultado electoral: ¿qué papel debe jugar la política comercial en la estrategia de crecimiento económico del país?

En cuanto a la forma e implementación de la medida, surgen varias observaciones que vale destacar. Metodológicamente, se aplicará el procedimiento previsto en el Decreto 3303 de 2006 o las normas que lo modifiquen, adicionen o sustituyan, que regula diferimientos y desdoblamientos arancelarios, esencialmente. Esta norma permitirá subidas de arancel sin sobrepasar los niveles arancelarios consolidados por Colombia en la OMC y no se aplicará a importaciones originarias de socios comerciales no preferenciales, no TLC.

¿Una medida de salvaguardia 1407 express, 2.0?

 El esquema de Aranceles Inteligentes presenta importantes similitudes con las medidas de salvaguardia previstas en el Decreto 1407 de 1999 y demás normas concordantes. En ambos casos, el efecto práctico consiste en incrementar temporalmente el arancel aplicable a importaciones provenientes de socios comerciales no preferenciales, sin exceder los niveles consolidados por Colombia ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), con el propósito de otorgar un grado adicional de protección a la producción nacional.

Sin embargo, son diferentes. De una parte, el régimen de salvaguardias exige la demostración de elementos específicos, tales como el aumento de las importaciones, la existencia de daño grave o amenaza de daño grave a la rama de producción nacional y la relación causal entre ambos fenómenos. Por su parte, el proyecto de Aranceles Inteligentes parece estructurar un estándar analítico diferente, basado principalmente en variables relacionadas con participación de importaciones en la oferta nacional, existencia de producción local, capacidad instalada, consideraciones sectoriales y ejercicios de simulación económica.

Lo anterior plantea interrogantes relevantes respecto de la posible coexistencia de dos instrumentos que persiguen objetivos similares mediante mecanismos sustancialmente equivalentes, pero sujetos a requisitos probatorios distintos.

En nuestra opinión, esta situación podría generar incentivos para sustituir progresivamente el uso de los mecanismos tradicionales de defensa comercial o salvaguardia por procedimientos menos exigentes desde el punto de vista probatorio. Esto podría derivar en una forma de protección comercial de carácter más permanente o recurrente que aquella contemplada originalmente por los instrumentos multilaterales de defensa comercial.

El reto del mayor-mejor monitoreo vs. mayor dispersión arancelaria

 Preocupa el potencial efecto acumulativo que podría producir la utilización frecuente de este mecanismo sobre la estructura arancelaria colombiana. Uno de los avances más importantes de la política comercial de las últimas décadas ha sido la búsqueda de mayor racionalidad, transparencia y previsibilidad en la estructura de protección efectiva. La adopción recurrente de modificaciones arancelarias sectoriales para responder a coyunturas macroeconómicas, sectoriales o empresariales específicas podría incrementar la dispersión arancelaria, generar mayores costos de cumplimiento para los operadores económicos y reducir la predictibilidad necesaria para la toma de decisiones de inversión y comercio exterior.

Asimismo, consideramos importante que la evaluación de futuras medidas incorpore de manera explícita un análisis integral de los impactos sobre los usuarios industriales de los bienes objeto de protección, los exportadores que utilizan insumos importados, las cadenas de valor nacionales y la competitividad sistémica de la economía.

En numerosos casos, los incrementos arancelarios pueden beneficiar a determinados productores nacionales, pero simultáneamente aumentar los costos de producción de otros sectores que participan en mercados internacionales o compiten con importaciones.

¿Qué cambia para las empresas?

 Las subpartidas incluidas en el proyecto abarcan sectores relacionados con plásticos, petroquímica, cables eléctricos, manufacturas metálicas, siderurgia, madera y diversos insumos industriales.

Para algunas empresas, la medida podría representar oportunidades derivadas de una mayor protección frente a importaciones competidoras. Para otras, podría traducirse en incrementos de costos, ajustes en las cadenas de suministro o la necesidad de revisar estrategias de abastecimiento.

Por ello, el principal reto no será únicamente identificar el nuevo arancel aplicable, sino evaluar cómo estos cambios pueden impactar la competitividad, los costos y los planes de crecimiento de cada organización.

Las empresas que operan en sectores expuestos al comercio internacional deberían comenzar a analizar desde ahora si sus productos o insumos se encuentran dentro de las subpartidas afectadas, así como los posibles efectos sobre sus operaciones, márgenes y estrategias de expansión.

En esta labor será de sustancial valor realizar revisiones técnicamente rigurosas a las clasificaciones arancelarias de sus productos. Esto para determinar el verdadero impacto arancelario-tributario de esta decisión en su estrategia de eficiencia impositiva.

Una tendencia que trasciende a Colombia

 La medida se enmarca en una tendencia global donde los gobiernos están utilizando cada vez más instrumentos de política comercial y defensa comercial para fortalecer sectores estratégicos y responder a cambios en las cadenas globales de suministro.

Las recientes investigaciones comerciales iniciadas por Estados Unidos bajo la Sección 301 y las medidas asociadas a la política America First Trade Policy son ejemplos de cómo el comercio internacional está evolucionando hacia esquemas donde competitividad, seguridad económica y estrategia industrial se encuentran cada vez más conectadas.

Desde esta perspectiva, los Aranceles Inteligentes no deben analizarse únicamente como una modificación arancelaria puntual, sino como parte de una discusión más amplia sobre el modelo de desarrollo productivo e inserción internacional que Colombia busca construir.

Finalmente…

 La aprobación de esta medida podría generar impactos muy distintos entre empresas de un mismo sector. Mientras algunas organizaciones podrían beneficiarse de una mayor protección frente a importaciones competidoras, otras podrían enfrentar incrementos relevantes en sus costos de abastecimiento o ajustes en sus cadenas de suministro.

Por ello, la pregunta ya no es únicamente si los Aranceles Inteligentes son una buena o mala política pública. La pregunta es cómo podrían afectar específicamente a su empresa, sus productos, sus proveedores y su posición competitiva en el mercado.

En cualquier caso, conviene hacer, al menos, dos recomendaciones para fortalecer esta política pública en pro del empresariado colombiano:

  • Condicionar las prórrogas de los Aranceles Inteligentes al cumplimiento de indicadores verificables de desempeño, tales como producción, inversión, empleo o fortalecimiento de capacidades productivas, con el fin de asegurar una evaluación objetiva de la efectividad de la medida antes de extender su vigencia.
  • Fortalecer los mecanismos de consulta y retroalimentación con los sectores productivos afectados, de manera que la información técnica y estadística se complemente con la experiencia operativa de las empresas respecto de abastecimiento, cadenas de valor, requerimientos productivos y condiciones reales de mercado.

En CID-Pro Consulting acompañamos a empresas, gremios e inversionistas en la evaluación de impactos arancelarios, análisis de riesgo regulatorio, estrategias de política pública y toma de decisiones en contextos de cambio (Policy Strategy). También apoyamos a las organizaciones en la identificación de riesgos regulatorios (Risk Management) y en la estructuración de estrategias corporativas para navegar entornos económicos y comerciales cada vez más complejos (Corporativo y Negocios).

La clave para prosperar en este nuevo orden global será anticiparse, adaptarse y aprovechar las oportunidades que surgen en un mundo multipolar.

 En CID-Pro Consulting estamos comprometidos con ayudar a nuestros clientes a navegar este entorno complejo, proporcionando análisis estratégicos y soluciones adaptadas a sus necesidades.

 Agradecemos el apoyo de Obiorah Uzoh Briceño en la preparación de este newsletter. Obiorah es un futuro administrador de empresas del Colegio de Estudios Superiores de Administración – CESA.

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