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¿Qué hacer si su inmueble sufrió daños por un terremoto?

Por Luz Eugenia Correa M. – Socia Corporativo & Risk Management

Un terremoto no solo genera afectaciones físicas en una vivienda, edificio o establecimiento. También puede representar un impacto económico importante para propietarios, empresas, copropiedades y familias que deben asumir reparaciones, pérdida de ingresos o incluso la reconstrucción de sus inmuebles.

En estos escenarios, la gestión adecuada del riesgo resulta fundamental. Contar con mecanismos de protección financiera y saber cómo activarlos oportunamente puede marcar una diferencia significativa en la capacidad de recuperación después de una emergencia.

Desde CID-Pro Consulting, a través de nuestra área de Risk Management, analizamos diferentes mecanismos para enfrentar estos eventos y cómo las empresas, copropiedades y particulares pueden trabajar de manera eficaz en la identificación, prevención y gestión de riesgos y enfrentar oportunamente los daños generados por situaciones derivadas de eventos naturales c0mo un terremoto.

¿Tiene un seguro de daños? Estos son los primeros pasos

Cuando un inmueble resulta afectado por un terremoto y existe una póliza de seguros, es importante actuar de manera ordenada y conservar toda la evidencia que permita acreditar tanto la ocurrencia del siniestro como la magnitud de los daños.

Antes de presentar la reclamación recomendamos:

  • Reportar  oportunamente el siniestro a la aseguradora, idealmente dentro de los 3 días siguientes a la ocurrencia del evento, y conservar el número de radicado.
  • Revisar detalladamente la póliza, verificando su vigencia, coberturas, deducibles y exclusiones.
  • Documentar los daños mediante fotografías, videos, informes e inspecciones técnicas.
  • Evitar realizar reparaciones definitivas antes de que se adelante la correspondiente valoración, salvo aquellas que sean indispensables para garantizar la seguridad de las personas o evitar que los daños se agraven.
  • Contar, cuando sea necesario, con una valoración técnica independiente que permita determinar la magnitud y cuantía de los daños, así como eventuales pérdidas por lucro cesante.

Una adecuada documentación desde el primer momento puede ser determinante para sustentar posteriormente el valor de la indemnización solicitada.

¿Cómo funciona una reclamación de seguros?

Una vez informado el siniestro, la aseguradora inicia el proceso de reclamación. Generalmente, se designa un ajustador, quien analiza las circunstancias del evento, solicita las evidencias correspondientes y realiza las inspecciones necesarias.

De manera general, el proceso comprende:

  1. Aviso del siniestro a la aseguradora.
  2. Designación del ajustador.
  3. Solicitud y recopilación de evidencias sobre los daños.
  4. Presentación de la documentación por parte del asegurado.
  5. Evaluación e inspección de los daños.
  6. Elaboración del informe del ajustador.
  7. Decisión de la aseguradora sobre el pago de la indemnización o la objeción del reclamo.

Por ello, una reclamación de seguros no debe entenderse simplemente como la presentación de un formulario. La correcta identificación de los daños, su valoración y la organización de los soportes técnicos y jurídicos son elementos esenciales para defender adecuadamente los intereses del asegurado.

¿Qué ocurre si la aseguradora no paga?

Cuando la aseguradora objeta la reclamación, el asegurado puede solicitar la reconsideración de la decisión o iniciar un proceso declarativo ante la Superintendencia Financiera o un juez ordinario si la aseguradora se rehúsa a pagar injustificadamente la indemnización dentro de los 30 días siguientes a la sustentación del reclamo.

Si la aseguradora guarda silencio o no objeta el reclamo dentro de los 30 días siguientes a su sustentación, el asegurado puede iniciar una demanda ejecutiva para exigir el pago. Asimismo, debe prestarse especial atención a los términos de prescripción, pues dejar más de 2 años para reclamar puede hacer que se pierda el derecho para cobrar el seguro.

En estos casos, el acompañamiento jurídico y técnico puede ser especialmente relevante para determinar la estrategia adecuada y evitar que errores en la reclamación afecten las posibilidades de obtener una correcta indemnización.

¿Y si el inmueble no tiene seguro de daños?

La ausencia de una póliza no significa necesariamente que no existan alternativas. Dependiendo de las circunstancias particulares del inmueble y del origen de los daños, pueden analizarse diferentes mecanismos de recuperación económica.

Entre ellos se encuentran:

1. Seguro Decenal

En el caso de vivienda nueva, el Seguro Decenal constituye una garantía que protege durante diez años frente a determinados daños estructurales graves. De acuerdo con Fasecolda, estos daños deben tener su origen en errores de diseño, vicios de los materiales, deficiencias en la construcción o problemas en el suelo.

2. Acciones de responsabilidad contra terceros

Cuando los daños puedan estar relacionados jurídicamente con actuaciones u omisiones de terceros —por ejemplo, constructores, propietarios o administradores— puede ser necesario analizar la existencia de eventuales responsabilidades y las acciones judiciales y/o adminstrativas que podrían ejercerse.

3. Subsidios y ayudas estatales

En situaciones de emergencia pueden existir programas de apoyo económico ofrecidos a través de diferentes entidades públicas, dependiendo de las condiciones establecidas para cada emergencia.

4. Créditos de emergencia

También pueden existir alternativas de financiación ofrecidas por entidades financieras para apoyar a personas, empresas y otros afectados en procesos de recuperación.

El riesgo no termina cuando ocurre la emergencia

Un evento como un terremoto permite recordar que la gestión del riesgo debe comenzar mucho antes de que ocurra una emergencia.

Para las empresas, copropiedades y organizaciones, contar con una estrategia integral permite identificar previamente los riesgos, establecer mecanismos de prevención y respuesta y, especialmente, definir cómo se financiará la recuperación ante un evento de alto impacto.

Esto puede incluir, entre otros aspectos:

  • Identificación y evaluación de riesgos.
  • Revisión de las coberturas de seguros existentes.
  • Análisis de riesgos patrimoniales y operacionales.
  • Diseño y fortalecimiento de protocolos de atención de emergencias.
  • Preparación para la gestión de reclamaciones.
  • Acompañamiento en la documentación y valoración de daños.
  • Análisis jurídico de alternativas de recuperación económica.
  • Revisión de mecanismos de transferencia y financiación del riesgo.

¿Cómo puede ayudar CID-Pro Consulting?

En CID-Pro Consulting entendemos el Risk Management como una herramienta estratégica para proteger la continuidad, el patrimonio y la capacidad de recuperación de las organizaciones.

Nuestro acompañamiento busca integrar gestión de riesgos, conocimiento jurídico y visión empresarial, de manera que nuestros clientes no solo estén mejor preparados para prevenir y responder ante una emergencia, sino que también cuenten con herramientas para gestionar adecuadamente sus consecuencias.

Ante un siniestro, podemos acompañar el análisis de las alternativas disponibles, la revisión de la documentación, la estructuración de reclamaciones y la evaluación de las diferentes opciones jurídicas y económicas para la recuperación.

La prevención es la primera herramienta de gestión del riesgo; la preparación para responder adecuadamente es la segunda.

Si su empresa, copropiedad o inmueble ha sufrido daños como consecuencia de un evento natural y requiere orientación sobre sus alternativas de recuperación, nuestro equipo de Risk Management está preparado para acompañarlo.

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